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Lección 5 de 12

Modelos de negocio online: Apps

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Aplicaciones móviles o de escritorio, monetizadas por compra única, suscripción, o compras dentro de la app. A diferencia de un SaaS web, vives dentro de las reglas (y los recortes de comisión) de App Store y Google Play.

La ventaja: distribución nativa a través de las tiendas de apps, que funcionan como su propio canal de descubrimiento si logras posicionarte bien en las búsquedas dentro de la tienda (ASO, App Store Optimization) o en las categorías destacadas. También te beneficias de la confianza que ya tiene el usuario en la tienda — instalar una app se siente más seguro para mucha gente que dar una tarjeta de crédito en una web desconocida.

La desventaja: aprobaciones que pueden tardar días y rechazar tu app por motivos poco claros, políticas cambiantes que a veces rompen tu modelo de negocio de la noche a la mañana, y hasta un 30% de comisión sobre tus ingresos (15% en muchos casos para desarrolladores pequeños, pero sigue siendo un margen que un SaaS web no cede a nadie).

Encaja mejor cuando el valor de tu producto depende de estar en el dispositivo del usuario todo el tiempo — notificaciones push en el momento exacto, acceso a cámara, GPS, sensores, o uso offline — algo que una web simplemente no puede ofrecer igual. Ejemplo: una app de seguimiento de hábitos que te avisa con una notificación en el momento del día que tú elegiste, funciona sin conexión, y sincroniza cuando vuelves a tener señal. Si tu producto se usa igual de bien desde una pestaña del navegador, probablemente no necesitas pagar el peaje de las tiendas de apps — empieza como web y evalúa una app nativa después, cuando la demanda lo justifique.